Guachinche Casa Carlos

Vengo de comer otra vez en Casa Carlos, en Agua García, y como siempre me toca contarles porque de verdad merece la pena.

Para quien no lo conozca, esto es un guachinche de los de verdad, en Carril Alto 50, Tacoronte, y si van en coche presten atención porque el sitio casi no se ve desde la carretera y el parking es chiquito, así que mejor lleguen con tiempo.

Carlos y Raúl siguen siendo los mismos de siempre, atentos, con esa simpatía canaria que no se aprende, se tiene. Uno llega y ya se siente como en casa, converso con ellos un rato antes de sentarme porque así es esto, no es un restaurante donde uno entra y sale, aquí uno se queda charlando.

Horario
Jueves a domingo, 13:00 a 17:00 (confirmar por teléfono, puede variar)
Dirección
C. Carril Alto, 50, 38355 Tacoronte, Santa Cruz de Tenerife
Teléfono
637 222 062
Menú del día a día
No manejan carta fija, pero de tanto pasar por allí esto es lo que suele haber sobre la mesa.
  • Arroz caldoso de conejo y setas
  • Garbanzas
  • Tortilla de papas
  • Carne de cabra
  • Queso asado
  • Ensalada de tomates de la huerta
  • Costilla de cerdo
  • Pollo asado
  • Vino tinto de cosecha propia
Recomendación de Juan
A este sitio hay que ir sin pensarlo dos veces. Carlos y Raúl atienden con una cercanía que ya casi no se ve, y lo que sacan a la mesa es comida de casa de verdad, con raciones que sobran y precios que no te van a doler.

El local tiene su terraza cubierta que a mí personalmente me gusta más que el salón de dentro, aunque el salón también tiene su encanto con las mesas de madera y esos reservados tan bien decorados al estilo antiguo canario. Depende del día y de con quién vaya, a veces prefiero el bullicio de dentro y otras veces el aire de la terraza.

No tienen carta escrita, así que lo que hay depende del día, pero de tanto ir ya sé más o menos lo que suele caer por ahí. Normalmente encuentran arroz caldoso de conejo y setas, que en día de lluvia no hay nada mejor, garbanzas, tortilla de papas, carne de cabra, queso asado, ensalada de tomates de la huerta, costilla de cerdo y pollo asado. Y el vino tinto de la casa, de cosecha propia, ese no puede faltar en la mesa.

Sobre los precios tampoco van a encontrar nada puesto en ningún lado, pero les adelanto que es de esos sitios donde uno se levanta de la mesa y se alegra al pagar. Barato de verdad, de los que ya casi no quedan.

Si van, no dejen de probar el escaldón si lo tienen ese día, y si prefieren algo más ligero las medias raciones les van a rendir perfectamente. Yo seguiré yendo, como siempre.


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